En este sentido, en relación al desarrollo del juego infantil el autor citado declara: “El juego está íntimamente relacionado con el desarrollo de la personalidad, por lo que tiene especial significación precisamente en el período más intenso del desarrollo, es decir, en la infancia. Jugando el niño aprende a dominar acciones habituales, cotidianas cada vez mejor. En el juego se desarrolla y se prepara para su ulterior actividad. El juego es la práctica de su desarrollo. Los juegos están orgánicamente vinculados a toda la cultura del pueblo. En el juego están inseparablemente vinculados el conocimiento y la actividad y la actividad con el conocimiento. En el juego se va formando la imaginación del niño, la cual significa tanto una evasión de la realidad como la penetración en ella. El juego se convierte en preparación para la vida porque los adultos los organizan adecuadamente.”
Vinculemos de modo sugerente e innovador todos estos factores en la enseñanza del inglés. Es importante conocer que los niños hasta el cuarto grado tienen entre sus prioridades la actividad del estudio, pues es una actividad socialmente importante y obligatoria. Durante todo el tiempo que el niño se dedica a ella, ocurre una formación intensiva de sus fuerzas intelectuales y cognoscitivas. La importancia fundamental de la actividad de estudio se determina también porque a través de ella se mediatiza todo el sistema de comunicación del niño con los mayores que le rodean incluso hasta la relación personal con la familia.
En la etapa de desarrollo anterior (edad preescolar) primaba el juego como actividad fundamental, pero en esta etapa escolar el niño no deja de jugar, sino que hace del estudio una de sus prioridades, como se expuso antes. Sería oportuno aprovechar el arte y el juego en función del aprendizaje del inglés ya que el juego es una actividad que como cualquier otra del ser humano, requiere del uso del pensamiento y cada incidente del juego constituye un problema mental que se debe resolver por medios lingüísticos.
Por otra parte, no se trata de apartar un día o un período de tiempo para jugar, o de perder el tiempo jugando, sino de organizar el juego como una actividad más que propicie la adquisición de significado y la práctica de las formas verbales propias de la lengua extranjera.
El juego didáctico que se inserta desde el período preescolar es una etapa de la evolución del individuo que se descompone en períodos sucesivos (Henri Wallon).
- juegos funcionales, sensoriales y de movimiento.
- juegos de ficción, de adquisición y de fabricación.
- juegos sociales y juegos de reglas.
Al sistematizar los contenidos referentes a las actividades lúdicas, la autora se percataron a través de la observación y visitas a clases que el estudiante, en la etapa inicial, aunque todavía tiene juegos funcionales ya empieza a atisbar juegos sociales, sobre todo en juegos que demandan ficción e imaginación. Por tratarse fundamentalmente de una actuación, ya sea imaginaria o imitación de la realidad, la dramatización se integra perfectamente en la vida del escolar, pues ¿qué es el juego sino una actuación? En este sentido la actuación dramática es un instrumento privilegiado porque:
a) Mejora el conocimiento de sí mismo (su esquema corporal, su motricidad)
b) Mejora el conocimiento de sus sentidos (observando, escuchando, tocando, oliendo, gustando)
c) Mejora el conocimiento de sus sentimientos.
d) Mejora el conocimiento del medio, el conocimiento de los demás (socialización), el enriquecimiento de los medios de expresión, de comunicación, y desarrolla las facultades intelectuales.
Es importante recordar que durante esta etapa de aprendizaje el juego es fundamental y es también una buena oportunidad para que los estudiantes cooperen entre sí al resolver una actividad sin que esta constituya una competencia, donde se estimule al ganador y se castigue al que no alcance el objetivo, muy por el contrario todos ganan; es bueno por parte del profesor halagar a los estudiantes y nunca culpar al perdedor.
Los niños son muy sensibles y sus expectativas, deseos e intereses hacia la asignatura (inglés) desaparecen si alguien, dícese del maestro u otra persona que dirija el proceso, los inhibe. Por lo tanto, el maestro debe actuar como elemento esencial en la esfera motivacional. El maestro debe cumplir con sus dos tareas fundamentales: instruir y educar; y debe además, dadas las condiciones actuales, sentirse inmerso en el proceso.
El juego bien orientado en los escolares, especialmente el juego de roles es una tendencia hacia la actividad socialmente valorada, aspiración que se convierte en el momento principal de preparación para la vida, aquí radica la importancia fundamental del juego para el desarrollo psíquico en los niños.
Una vez analizada esta información y estando claro el propósito pedagógico del presente artículo se evidencia que en las edades tempranas es un período muy favorable para aprender el idioma inglés. Los principales encargados de que esta tarea sea exitosa en la realidad cubana son los maestros primarios que enfrentan el reto de sumar esta asignatura a todas las otras que imparten. Los maestros primarios cubanos tienen una formación incompleta en el dominio de la lengua inglesa, por lo que necesitan ayuda con este idioma extranjero (para algunos de ellos se presenta un tanto dificultoso) para que lleguen a realizar esta labor eficientemente y con amor. En las condiciones cubanas actuales, el maestro primario debe “aprender” el idioma inglés “de conjunto” con sus estudiantes. Se aspira que el maestro primario enseñe inglés sin temores y que haga de ese ambiente educativo un momento disfrutable y enriquecedor, motivante, instructivo, creador, interesante e interdisciplinario.
